Bilis (I)

Me parece que voy ha criticar, sobretodo ahora que estoy más que aburrido, aunque tengo tanto aburrimiento que no me apetece hacerlo pero bueno, algo tengo que hacer con esto.

Seré breve, hoy criticaré a...:

Los malditos sacapuntas, ni más ni menos.

Es como los niños, al principio te dan ganas de comértelos pero una vez que crecen te arrepientes de no haberlo hecho. Pues al principio van de puñetera madre hasta que misteriosamente un día dejan de ir como antes, pasan de la bonita juventud a la adolescencia, entonces dejan de hacerte caso durante un tiempo hasta que, otra vez misteriosamente, se recuperan, consiguen trabajo y sus vidas son algo.

Os juro que un día probé a afilar la navaja y no os lo recomiendo, se vuelven viejunos antes. Aunque es posible que yo haya hecho algo mal claro, qué no creo.

Cuando están roñosos los pobres tienen un aspecto deplorable, con manchas negras y con sus navajas amenazantes apuntándote o directamente las pierden.

Ya sabéis, si os cruzáis con un sacapuntas por la calle, ¡corred insensatos! no sabéis lo que son capaces de hacer esos pandilocos.

PD: el título dice "Bilis (I)" pero no, no es lo que pensáis, eso es una simple I en medio de dos paréntesis.

1 comentario: