"Estaba en peligro y encima a contrarreloj, desde siempre he odiado dichos endemoniados momentos de tensión, aunque más que nada en los videojuegos. Debía utilizar el arma y tenía que escoger, salvar a mi mejor amigo, al peor o aprovecharlo en beneficio propio y abandonarlos. Las opciones estaban un poco mal calculadas, pues si me salvaba solo 1 conseguía escapar, sin embargo podía ayudar a uno de los dos y luego que ese me salve a mí, el problema era la otra victima que moría antes de ser posible su salvación pues es matada por mí, no se me da bien calcular, no.
No estaba acostumbrado ha pensar rápido, era obvio que iba ha escoger a mi mejor amigo, con el que tantos buenos momentos pasábamos al igual que las peleas claro, formaba parte de mi vida y sin el permanecía solo largos ratos (prácticamente en todas partes, pues amigos no me sobran).
Tras pensarlo maté a mi único y mejor amigo. Mi razonamiento fue que salvando a mi peor enemigo las posibilidades de ser compadres aumentarían bastante y eso sería una victoria al completo.
La muerte de mi mejor amigo, muerte provocada por mis propias manos me afectó sentimentalmente, pasé muchos días enfermo y sin ayudas pues mi peor enemigo seguía tal como estaba antes; Aún tenía la pistola, varias veces adopté una postura de guerra con ese trasto en la mano pero no podía, no podía matarme así, tan fácilmente.
-¿Qué hago? no tengo amigos, no tengo familia, no tengo nada. Nadie me echará de menos, nadie salvo los cobradores, policías y medios de comunicación...
Como expliqué anteriormente mi forma de pensar es lenta y aunque no suelo fardar mi imaginación es suficiente extensa como para pensar cantidad de opciones posibles en poco tiempo sin embargo en ese momento me vi perfectamente en un recuadro poco reconocible, era yo, una imagen de mi mismo en mi cabeza ¿qué significaba?, lo entendí como una forma de explicarme que aún me tengo, me necesito ¿qué sería yo sin mí?.
Un clon, un clon en mi cabeza me ayudó ha soportarlo todo, me apoyé en el para seguir adelante. Bastante tiempo duré en evitar olvidarme que no era más que mi imaginación sin embargo pudo conmigo, me dije a mí mismo que necesitaba apartar a esos seres negativos en mi vida, buscaba la muerte del causante de la muerte de mi compañero. La busqué hasta encontrarla, esa arma me ayudó de nuevo a caer en la desgracia, tuve la suerte de huir aunque con el cadáver en el suelo de la cocina, si lo tocaba las huellas me delatarían eso pensé o pensó, bueno que más da. No me quedaba otra opción que huir, esta vez sin el arma, acabé en un centro ayudando gente y escribiendo en mi querido diario.
Decidí que un diario era lo mejor, un diario no podría ponerse ha hablar y decirme que matara gente. En el escribí sobre la trampa que fabriqué para aquellos indeseables hipócritas que ahora descansan en paz. Encerré a mi peor enemigo, en una especie de jaula parecida a la de un canario pero en grande -francamente, no tengo ni idea de donde aparecieron esas jaulas-, mi próxima mascota era otro ser indeseable de la policía, se aprovechó de mi hermana, la convirtió en yonki y, como no, esta más muerta que viva.
Tuve unos pequeños problemas con esta segunda victima, mi mejor amigo me descubrió y no tuve más remedio que encerrarle y luego me encerré yo con la pistola del policía (se la dejó en la mesita de noche en el cuarto de mis padres). La cosa trataba de sensores de temperatura, en cuanto el cadáver de uno de los dos se enfriara abriría la jaula del otro y así podría salvarme, la verdad es que convencer a alguien tras la muerte de una persona era lo más complicado.
En fin, así fue como una etapa de mi vida terminó en una simple anécdota.
Quizás vuelva para contarte mi infancia."
asesino xDD
ResponderEliminarSi hay fallos no me seáis demasiado crueles que es muy tarde y con sueño xD además lo he escrito todo más rápido de lo esperado.
ResponderEliminarMacho, es solo una historia cutre...xD
ResponderEliminarOhhhhhhh que historia mas triste y melancolica! :O! Con lo lindo que es mi brother....:'( FUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU
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